viernes, 31 de marzo de 2017

Los vecinos de Recas piden la dimisión de la alcaldesa en el pleno municipal.

GB. El pleno municipal de Recas, celebrado el 30 de marzo de 2017 a las 20:00, se ha caracterizado por la imposición del autoritarismo por parte de la alcaldesa Laura Fernández Díaz, negando turnos de palabra al portavoz del grupo municipal del PSOE y a los vecinos en el turno de ruegos y preguntas. 


El pleno se ha realizado en un tiempo acelerado, apenas 15 minutos. Los asistentes escandalizados han pedido la dimisión de la alcaldesa tras el desalojo forzoso de un vecino por el agente municipal de servicio.

Tras la lectura del acta del pleno municipal anterior, le fue denegada la palabra a José López García portavoz del grupo municipal socialista (a quién se calificó de “viejo senil” en el anterior pleno) manifestaba el desacuerdo con lo reflejado en el acta. El turno de palabra le fue  retirado por parte de la alcaldesa, a pesar de haber presentado en tiempo y forma la petición de respuesta al contenido del acta.

También desoyólas recomendaciones de la oposición y el vecindario sobre el establecimiento de un servicio de grúa para retirar y sancionar el estacionamiento de vehículos en las calles del municipio, sin contar previamente con un depósito dónde llevar los vehículos retirados de la vía pública. 
Oposición y vecindario consideran que es un gasto que se añade a la deuda del municipio y su carácter recaudatorio, olvidando las necesidades de la realidad social del municipio, "cargando a los bolsillos de las vecinas y vecinos de Recas el pago de la pésima gestión económica que se lleva a cabo desde el gobierno popular".

Laura Fernández Díaz levantaba la sesión del pleno intentando anular el punto de ruegos y preguntas que figuraba en el orden del día. Ante la pregunta hecha por Antonio Barahona Ortiz (vecino de Recas) sobre la situación de la colección de minerales, que el mismo donó al municipio de Recas, que se encontraba expuesta en las vitrinas de la casa de la cultura y ahora se encuentra amontonada en cajas de cartón. La alcaldesa  le retiró la palabra a este vecino, que considera es un desprecio hacia el valor cultural aportado al municipio.
La edil ordenó a continuación el desalojo del vecino tras la insistencia de obtener una respuesta a su pregunta. Este hecho ocasionó el malestar entre los asistentes, quienes junto con los ediles de la oposición pidieron la dimisión de la alcaldesa, tras un pleno "relámpago y autoritario".